Parque Fluvial del Arga

El Paseo Fluvial del Arga es un camino de más de 60 kilómetros que recorre diferentes localidades de la Comarca de Pamplona como Burlada, Villava, Arre, Barañáin o Zizur Mayor. 

Se adentra en la ciudad de Pamplona por las huertas de la Magdalena, bordea el barrio de la Rochapea y, tras aproximarse al casco antiguo de la ciudad, se aleja por el barrio de San Jorge y la zona industrial de Landaben hacia la parte baja de Barañáin, dándonos las opción de seguir bordeando la zona sur de la ciudad o seguir el cauce del río Arga hacia campos de cultivo y pequeñas poblaciones.

Personas practicando Kayak en el Arga (1)

Tres razones para visitarlo

*A: MONTXO A.G.
*F: 00-05-2001
*P: 
*L: PAMPLONA
*T: PUENTE DE LA MAGDALENA

Tramo de Aranzadi

El Parque Fluvial entra a Pamplona a la par que el Camino de Santiago, por el Puente de la Magdalena y tras atravesar el Parque de Aranzadi, llega hasta el puente de San Pedro, el puente el más antiguo de la ciudad. Aunque tiene un origen romano, su aspecto actual es medieval. Al atravesar el puente, se adentra en el  Parque del Runa, con espectaculares vistas del monte  Ezkaba de fondo.

Este tramo se caracteriza por la presencia de huertas y una ganadería equina con más de 100 años de antigüedad.  Tanto los productos hortícolas propios de Pamplona (cogollos, lechugas, borraja, cardo, tomate, etc.) como la carne de caballo de Goñi se pueden adquirir en los mercados de la ciudad. 

En este punto volvemos a encontrarnos con las murallas como telón de fondo: el Bastión del Redín, el Revellín de los Reyes y el Baluarte Bajo del Pilar.

Tramo de la Rochapea

Este tramo del parque fluvial del río Arga se acerca de nuevo a los pies del casco antiguo, paralelo al Paseo de Ronda, que lleva hasta el Parque de la Taconera, por el Portal Nuevo. Podemos distinguir las torres de la Catedral, el Archivo de Navarra y todo un frontal de casas en tonos pastel que forman una de las vistas más hermosas de la ciudad intramuros.

Esta parte del río está llena de actividad: pescadores, piragüistas y embarcaciones de remo que parten del puente medieval de la Rochapea o de Curtidores. Al lado están los Corralillos, espacio en el que, en San fermín, las reses bravas aguardan a ser trasladadas hasta la Plaza de Toros en el encierro. Si seguimos el paso llegamos hasta el Puente de las Oblatas, de factura reciente, y más adelante hasta el puente gótico de Santa Engracia.

Corrales_gas
parque-fluvial-del-Arga

Tramo de San Jorge

Debemos salvar el Puente de Cuatro Vientos por la calzada y descender de nuevo al río para tomar este tramo, adoquinado de ladrillo rojo. El cauce del río va estrechándose, con lo que el agua lleva mayor velocidad. El paseo deja atrás un frontón, una fuente, una presa, un molino… y se aleja cada vez más de la ciudad adentrándose en un paisaje tranquilo, arbóreo y silencioso. Al otro lado, a lo lejos, el barrio de San Juan.

En este tramo hay otro puente centenario, el de Miluce, de origen romano o alto medieval, reconstruido en el XIX. A partir de ahí el paseo sigue y sigue hasta dejar atrás Pamplona.

 

Espacios ligados al río

El entorno del Parque Fluvial del Arga contiene varios centros de exposición e información que exponen su pasado, presente y futuro, siempre ligado al patrimonio natural del río. 

 
 
MCP-Molino-San-Andrés

Arteta, manantial y museo

Cerca de la ciudad de Pamplona-Iruña, a unos 30 km de distancia, ubicado en el Valle de Ollo, se encuentra Arteta. Se trata de una de las salidas naturales del acuífero del interior de la Sierra de Andía, que almacena el agua caída sobre una superficie aproximada de 100 km². 

En el entorno del manantial se pueden visitar:

Recorrido natural ideal para pasear, andar en bici y  descubrir la cultura, riqueza natural, historia y gastronomía

Recorre los múltiples paseos y rutas que te ofrece la ciudad

Contacto

  • Teléfono: +34 948 42 32 42
  • E-mail: mcp@mcp.es 
  • Web: https://www.mcp.es/parques-comarcales/parque-fluvial


Información relevante

  • Accesibilidad: accesible para personas con movilidad reducida.

No hay mejor manera de vivir la ciudad que disfrutando durante todo el año de las numerosas actividades y experiencias